
En un contexto donde el uso de los teléfonos públicos ha disminuido considerablemente por la expansión del internet móvil y aplicaciones como WhatsApp, CFE Telecomunicaciones ha lanzado un programa para revivir las cabinas telefónicas en México. Este esfuerzo busca atender comunidades marginadas y reducir la brecha digital, ofreciendo llamadas gratuitas en más de 848 casetas instaladas mayormente en estados del sureste como Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Aunque la telefonía pública ha ido desapareciendo en las zonas urbanas, esta iniciativa estatal pretende garantizar una opción de comunicación para aquellas personas que por razones generacionales o falta de acceso tecnológico no utilizan medios digitales. El programa se implementa mediante acuerdos con municipios para colocar las cabinas en puntos estratégicos de comunidades alejadas.
Especialistas en telecomunicaciones, como Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información, consideran que este modelo resulta obsoleto frente a la evolución tecnológica. Señala que sería más efectivo destinar recursos a ampliar infraestructura digital, promover la conectividad y fomentar la alfabetización digital. Además, advierte que la ausencia de datos públicos sobre inversión y uso dificulta evaluar la eficacia del proyecto.
El origen del programa se remonta a la gestión del primer director general de CFE Telecomunicaciones, Raymundo Artis Espriú, y aunque su intención social es clara, expertos mencionan que el futuro del servicio dependerá de su capacidad para adaptarse a las necesidades actuales, pudiendo inclusive transformarse en puntos de acceso WiFi para brindar mejores alternativas en zonas remotas. Por ahora, la reactivación de las cabinas abre un debate sobre la actualización y eficacia de las políticas públicas en materia de conectividad digital.






































































































