
El reconocimiento de la propiedad intelectual como un activo intangible vital es crucial para atraer mayor inversión al país, lo que implica mantener un combate efectivo contra la falsificación y la piratería. No basta con los operativos de decomiso; también se requiere un enfoque desde la Fiscalía General de la República en asuntos de crimen organizado y, fundamentalmente, la capacitación de jueces y magistrados en la materia. Así lo destacó Etienne Sanz de Acedo, director general de la International Trademark Association (INTA).
“Es importante esa capacitación a jueces y magistrados para que todos entiendan de alguna forma qué es la procedencia intelectual, cómo puede contribuir la procedencia intelectual a defender la originalidad mexicana, pero también cómo la procedencia intelectual tiene una contribución muy importante a la regularidad del país”, explicó en entrevista.
Sanz resaltó que valorizar económicamente la propiedad intelectual abre oportunidades para que empresas ingresen a nuevos mercados y promuevan el desarrollo económico nacional. En paralelo, enfatizó que la lucha contra la falsificación debe ser sostenida con una mirada integral que incluya acciones penales y decisiones judiciales firmes y bien fundamentadas.
Además, la propiedad intelectual representa un pilar en los tratados comerciales, como la próxima revisión del T-MEC y el acuerdo con la Unión Europea. La clave para las empresas es contar con procedimientos de registro rápidos, de calidad y decididos con coherencia, pues obtener un registro que luego no se puede defender carece de sentido. La formación de la judicatura en estos temas es esencial para brindar certeza jurídica y favorecer la inversión, y la INTA mantiene una colaboración estrecha con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para avanzar en estos fines, bajo la visión conjunta de impulsar innovación, desarrollo y crecimiento en México.




































































































