
BMW busca retomar el crecimiento en su principal mercado, China, mediante el lanzamiento de la serie totalmente eléctrica Neue Klasse. Esta iniciativa representa una renovación significativa de su línea de productos, que comenzó esta semana con la presentación del primer modelo, el SUV eléctrico iX3, cuya llegada al mercado chino está programada para el verano de 2026.
El fabricante alemán ha enfrentado desafíos en China durante la primera mitad de 2025, con una caída del 15.5% en las ventas atribuida a la fuerte competencia local y a la desaceleración del mercado inmobiliario, lo que ha reducido la demanda entre consumidores con alto poder adquisitivo. A pesar de estos contratiempos, el director financiero Walter Mertl expresó confianza en el futuro: “Somos más que competitivos con este producto. Con la creciente disponibilidad de la Neue Klasse, volveremos a ver crecimiento en China”.
Gracias a avances en tecnología de baterías, los costos de las mismas en los nuevos vehículos se han reducido entre 40% y 50% en comparación con los modelos anteriores, un factor clave para mejorar la rentabilidad. Se espera que para 2026 el margen de ganancia de los modelos eléctricos alcance la paridad con los vehículos de motor de combustión. En 2025, la empresa proyecta un margen EBIT entre 5% y 7%, con aspiraciones de elevarlo al rango de 8% a 10% a futuro.
BMW planea descontinuar paulatinamente su línea antigua a finales de esta década, consolidando así su apuesta estratégica hacia la electrificación con la serie Neue Klasse como eje central para recuperar terreno y competitividad en China.




































































































