
Blake Mycoskie, fundador de Toms, reafirmó su compromiso de donar 100 millones de dólares para apoyar la investigación y el acceso a terapias psicodélicas, pero advirtió que las sustancias no son en sí el tratamiento. Mycoskie dijo que, tras una crisis de salud mental en 2024 y un proceso de reducción de medicación psiquiátrica, la terapia y la integración fueron decisivas en su recuperación.
El empresario ya ha donado 18.5 millones de dólares a organizaciones e iniciativas relacionadas con psicodélicos, entre ellas aportes a MAPS, el Johns Hopkins Center for Psychedelic and Consciousness Research y la UC Berkeley Psychedelic Science Center. Mycoskie explicó que su experiencia incluyó una sesión con San Pedro dentro de un proceso terapéutico, pero que el avance que vivió se consolidó con meses de psicoterapia y meditación. También mencionó su paso por la clínica Alternative to Meds Center en Arizona, donde pasó 60 días para reducir medicamentos psiquiátricos que, según él, fueron parte de un diagnóstico erróneo.
La postura de Mycoskie coincide con advertencias de otros actores del campo: Rick Doblin, fundador de la Multidisciplinary Association of Psychedelic Studies, ha señalado que el beneficio proviene de la terapia y no solo de la droga. Investigadores como Rachel Yehuda también hablan de los psicodélicos como “otra vía de entrada” que requiere protocolos de preparación, terapia y seguimiento para lograr efectos duraderos. Ese debate adquiere relevancia en medio de importantes movimientos de la industria: acuerdos como el de Gilgamesh con AbbVie por 1,200 millones de dólares y adquisiciones de Eli Lilly y Otsuka por miles de millones muestran el interés farmacéutico en estas moléculas.
Aunque Mycoskie mantiene su apuesta por la medicina psicodélica como campo de futuro, su enfoque filantrópico ahora prioriza financiar investigación, defensa política y servicios que preparen y acompañen a los pacientes antes y después de una sesión. También dijo que buscará invertir en emprendimientos que ofrezcan recursos de integración y apoyo a personas en ese proceso. Tim Ferriss fue quien, según Mycoskie, lo incentivó a orientar parte de su filantropía hacia este ámbito.


































































































