
Banco de México (Banxico) ha dejado la puerta abierta para realizar nuevos recortes a su tasa de interés en los próximos meses, según lo revelan las minutas de la reunión de la Junta de Gobierno del pasado 7 de agosto. En dicho encuentro, el banco central decidió reducir la tasa en 25 puntos base, situándola en 7.75%, prolongando así el ciclo de flexibilización monetaria, aunque a un ritmo más moderado luego de cuatro reducciones consecutivas de 50 puntos base.
Algunos miembros de la Junta destacaron la conveniencia de evaluar recortes adicionales en forma gradual para mantener la continuidad del proceso. Uno de ellos señaló que, en comparación con episodios anteriores, los niveles actuales de inflación y sus riesgos permiten ciertos ajustes adicionales en la tasa, aunque recomendó que esos movimientos sean más pausados frente a lo aplicado durante el primer semestre del año.
Otro integrante afirmó que, ante el contexto inflacionario y los choques diferentes a los de la pandemia y recuperación, continuar con la política de recortes es adecuado. En este sentido, la reducción gradual en la magnitud de dichas decisiones facilitaría comunicar con mayor claridad la estrategia del banco.
Por otra parte, el subgobernador Jonathan Heath votó en contra de modificar la tasa, argumentando que persisten riesgos al alza para la inflación y que las expectativas inflacionarias se han deteriorado, con la posibilidad de retrasar la convergencia a los objetivos. Asimismo, otro miembro señaló que la Junta debe observar la estabilización y moderación de la inflación en mercancías y servicios antes de tomar nuevas decisiones, dejando claro que la próxima medida monetaria dependerá del comportamiento de la economía y no está predefinida.




































































































