
El excampeón mundial de peso pesado Anthony Joshua aseguró que su enfrentamiento contra Jake Paul, programado para el 19 de diciembre en el Kaseya Center de Miami, no será un combate donde baje la guardia ni actúe con cautela. Joshua expresó con claridad su intención de dominar el encuentro y causar daño a su rival. “No sé cómo tomarme las cosas con calma con un oponente”, afirmó, recalcando que su mentalidad y su compromiso en el ring son firmes y no están limitados por ninguna cláusula contractual.
Joshua es consciente del nivel de desafío que representa Jake Paul, a quien considera un boxeador respetable, pero enfatizó que para él será sólo otro adversario más a quien buscará derrotar por nocaut antes de que termine el combate. Recordó su última pelea contra un rival con poca experiencia en boxeo, Francis Ngannou, a quien noqueó en el segundo asalto, y dejó claro que su objetivo es evitar subestimaciones y finalizar la pelea rápidamente: “No hay ninguna posibilidad de que esta pelea llegue al final. Puede que dure un asalto, puede que dure dos, pero no escuchará la campana final”.
Tras varios años sin pelear en Estados Unidos desde la sorpresiva derrota ante Andy Ruiz Jr. en 2019, Joshua manifestó su emoción por regresar a ese país y su determinación para no repetir errores del pasado. Añadió que esta lucha puede ser beneficiosa para Paul incluso si pierde, pero que él sólo aceptará ese escenario si logra noquearlo. “He aprendido a manifestar las cosas con mis palabras, así que les digo a todos que voy a conseguir ese nocaut”, concluyó.
La pelea será transmitida en vivo a través de Netflix, y se espera que cause gran expectativa por el cruce entre un boxeador profesional de elite y una figura del entretenimiento que ha incursionado en el boxeo.




































































































