
En la última semana, diversos analistas han emitido recomendaciones relevantes que reflejan las dinámicas actuales en el sector de la inteligencia artificial (IA), donde se observan fuertes movimientos en valorización y expectativas de crecimiento.
Advanced Micro Devices (AMD) fue actualizada de mantener a comprar por parte de Truist Securities, quienes elevaron su precio objetivo de 173 a 213 dólares. El cambio responde a una percepción más positiva sobre la aceptación de AMD en centros de datos y aplicaciones de IA, apreciando un cambio en la relación con clientes que ahora consideran a AMD un socio estratégico, además de destacar el reciente lanzamiento del chip MI355 como catalizador.
Por otro lado, UBS advirtió que las valoraciones de compañías de IA están alcanzando niveles similares a los del auge tecnológico de las puntocom en los años 2000. El banco señaló que el precio-beneficio medio ajustado de este sector supera las 35 veces, lo que implica un riesgo considerable ante posibles decepciones en los flujos de caja futuros, especialmente con la creciente inversión en capital y competencia global, principalmente desde China. Destacó que aunque la IA domina las comunicaciones de resultados corporativos, la mayoría de casos sólo basan su potencial en futuros ingresos más que en los actuales, lo que podría generar volatilidad en las expectativas.
Bank of America rebajó la calificación de Marvell Technology a neutral, debido a una visión menos optimista sobre su crecimiento en IA para los próximos años, además de reducir el precio objetivo a 78 dólares. El banco mencionó incertidumbres relativas a proyectos clave con Microsoft y Amazon, así como un pronóstico de crecimiento más moderado en centros de datos.
En contraste, Ambiq Micro, especializada en IA de bajo consumo para dispositivos de borde, generó opiniones mixtas tras su reciente salida a bolsa. Stifel inició cobertura con recomendación de compra, resaltando su plataforma tecnológica SPOT que podría posicionarla favorablemente para el mercado emergente de IA en el borde. Sin embargo, UBS y Bank of America adoptaron posturas más cautelosas, subrayando la necesidad de tiempo para que la empresa alcance rentabilidad y riesgos ligados a la concentración de clientes.
Finalmente, RBC Capital Markets desestimó la idea de que la IA extinguirá por completo la programación tradicional, sugiriendo que el impacto será selectivo y creando oportunidades tanto para actores consolidados como para nuevas empresas. El análisis señala además que la monetización generalizada de la IA en las empresas puede tardar varios años, con potenciales beneficios indirectos en el corto plazo.
Estos análisis reflejan un panorama complejo donde la inteligencia artificial sigue siendo una fuerza impulsora en el mercado tecnológico, aunque con valoraciones elevadas y desafíos en la conversión de inversiones en flujos de ingresos sólidos y sostenibles.




































































































