
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta por la probable formación del ciclón Mario en el océano Pacífico hacia finales de esta semana. Actualmente, la baja presión responsable de este fenómeno se localiza cerca del río Suchiate, en la frontera entre México y Guatemala, y se prevé que avance de manera paralela a la costa mexicana del Pacífico.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) estima que este sistema tiene un 40% de probabilidad de desarrollo ciclónico en las próximas 48 horas y un 80% en siete días, anticipando que podría evolucionar a ciclón tropical hacia finales de semana. La población de los estados costeros debe mantenerse alerta ante posibles lluvias fuertes, deslaves e inundaciones.
Los estados que podrían experimentar los efectos de este fenómeno incluyen Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
Respecto a su evolución, aún es incierto si Mario alcanzará la categoría de huracán. Para esto, primero debe clasificarse como tormenta tropical, periodo en el que generará lluvias intensas en la costa pacífica. Los sistemas meteorológicos se diferencian principalmente por la fuerza del viento y su organización: una baja presión genera lluvias ligeras a moderadas, la tormenta tropical implica vientos sostenidos entre 63 y 118 km/h con lluvias fuertes y riesgo de inundaciones, mientras que un huracán presenta vientos superiores a 119 km/h, lluvias torrenciales y daños significativos.
Durante 2025, se pronostica la formación de entre 16 y 20 tormentas o huracanes en el Pacífico. Hasta agosto se habían registrado 13 fenómenos, incluyendo huracanes como Erick y Flossie. La vigilancia continúa ante la posibilidad de nuevos sistemas que podrían impactar el territorio mexicano.




































































































