
La inteligencia artificial (IA) continúa siendo el motor clave que impulsa grandes movimientos en el mercado bursátil, pero expertos advierten que las valoraciones actuales alcanzan niveles similares a la burbuja dotcom. Esta semana, firmas como Truist Securities, UBS y Bank of America han realizado ajustes en recomendaciones y proyecciones para compañías líderes en el sector tecnológico relacionadas con IA.
Truist Securities mejoró la calificación de Advanced Micro Devices (AMD) a “Comprar” desde “Mantener”, elevando su precio objetivo por la creciente adopción en centros de datos e IA. Destacan que los principales clientes hiperescalares ahora consideran a AMD un verdadero socio estratégico, lo que representa un cambio respecto a años anteriores en que se veía más como un competidor de precios frente a Nvidia. Se espera que AMD alcance una cuota de mercado estable del 10% en GPU y predicen ganancias positivas para 2027, impulsadas por nuevos chips como el MI355.
Paralelamente, UBS señaló que las acciones de IA muestran una valoración elevada, con un precio-beneficio agregado que supera 35 veces, valores similares a los máximos de la era dotcom. Michel Lerner, director del servicio analítico de UBS, advirtió que esta situación deja poco margen para errores en la generación futura de flujo de efectivo, mientras persisten riesgos como la competencia china, las inversiones masivas y la limitación energética en centros de datos. Aunque la inversión récord en I+D y capital de grandes tecnológicas como Apple, Nvidia y Broadcom es notable, hay un alto grado de incertidumbre sobre si los casos de uso actuales generarán ingresos inmediatos.
En un contexto más cauteloso, Bank of America degradó la recomendación para Marvell Technology a “Neutral”, citando dudas acerca del crecimiento a corto y medio plazo en IA. Reducieron también el precio objetivo, justificando que los recientes resultados no han cumplido completamente las expectativas, y que están viendo una mayor incertidumbre en proyectos claves con socios como Microsoft y Amazon.
Por su parte, el fabricante de chips Ambiq Micro está siendo evaluado con perfiles mixtos en Wall Street tras su salida a bolsa reciente. Stifel mantiene una visión optimista al considerarla un candidato clave para el mercado emergente de IA de borde, mientras UBS y Bank of America advierten sobre los riesgos de rentabilidad y concentración de clientes, estimando que la rentabilidad podría alcanzar hasta 2028.
Finalmente, RBC Capital Markets desestima la creencia de que la IA acabará con la programación tradicional. Destacan que la IA beneficiará a ciertos jugadores clave del mercado, como Microsoft, Intuit y HubSpot, aunque advierten que la monetización plena de la IA puede tardar en llegar, posiblemente hasta después de 2028, y que la competencia en programación podría intensificarse por barreras de entrada más bajas.
Estos movimientos reflejan un mercado volátil que combina entusiasmo con precaución en torno al potencial disruptivo y los riesgos inherentes a la inteligencia artificial.




































































































