
El gobierno venezolano ha anunciado la liberación de un número considerable de presos políticos, tanto nacionales como extranjeros, poco tiempo después de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, informó que esta medida es un gesto de paz respaldado por el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y las autoridades de Qatar.
En las semanas anteriores, se habían llevado a cabo liberaciones de otros detenidos por motivos políticos, y la acción reciente podría indicar el interés de la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, en establecer una postura favorable para colaborar en futuros diálogos con la administración estadounidense, liderada por Donald Trump.
La oposición también ha solicitado el cese de estas detenciones; María Corina Machado y su partido presionaron para que se liberara a los encarcelados, mientras que Trump afirmó su intención de cerrar un centro de tortura en Caracas. Según el grupo de derechos humanos Foro Penal, Venezuela aún mantenía a 860 presos políticos al 29 de diciembre, entre los que había alrededor de 90 extranjeros, incluyendo ciudadanos estadounidenses y cubanoamericanos.
Estas liberaciones representan un paso significativo en el contexto de las relaciones diplomáticas y la crisis política que vive Venezuela, cuya evolución seguirá siendo observada atentamente en el ámbito internacional.




































































































