
Las universidades públicas en México enfrentan una severa crisis financiera que se ha profundizado desde 2015, lo que genera una demanda urgente de recursos adicionales para el año 2026. La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), que aglutina a 275 instituciones, reporta un déficit acumulado aproximado de 50,400 millones de pesos, de los cuales 42,600 millones corresponden a las universidades estatales.
Aunque para 2026 el presupuesto aprobado para las universidades federales aumentó un 3% respecto al año previo y las estatales recibieron un incremento menor, de solo 1.79%, el organismo advierte que estas alzas serán insuficientes ante la presión inflacionaria, lo que pone en riesgo las operaciones esenciales y el pago de salarios del personal docente y administrativo.
La ANUIES exhorta a las Secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Educación Pública a buscar mecanismos que permitan asignar recursos extraordinarios durante este año para aminorar la crisis y apoyar la meta nacional de ampliar la cobertura educativa, la cual contempla crear un millón de espacios adicionales en el nivel superior durante el sexenio. Sin embargo, las dificultades financieras actuales, combinadas con incrementos salariales proyectados hasta en 6%, dificultan cumplir estos objetivos.
El organismo también señala que el gasto histórico en educación superior está entre los niveles más bajos, lo que afecta la capacidad de las universidades para fomentar el desarrollo científico y tecnológico. A pesar de aplicar medidas austeras y mejorar la eficiencia, las casas de estudio requieren fondos que superen la inflación para mantener operaciones estables y continuar su contribución al avance educativo y científico de México.




































































































