
El Parlamento Europeo decidió enviar el acuerdo comercial con Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— a una revisión jurídica por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea antes de proceder con su ratificación. Esta decisión busca evaluar la legalidad de diversos aspectos del pacto, que ha estado en negociaciones durante más de 25 años.
Aunque algunos legisladores cuestionan la autoridad de la Comisión Europea para concluir ciertas partes del acuerdo y temen que disposiciones de represalias afecten la autonomía regulatoria del bloque, otros consideran la revisión judicial como una estrategia para demorar su aprobación. El bloque europeo ya había aprobado el acuerdo a pesar de las reservas expresadas, en particular por Francia, preocupada por las implicaciones para su sector agrícola.
El análisis jurídico del tribunal podría extenderse por al menos seis meses, y en caso de detectar elementos ilegales, se requerirían nuevas negociaciones para ajustar el texto. Mientras tanto, la Comisión Europea podría decidir aplicar provisionalmente el pacto sin la autorización parlamentaria, aunque esta posibilidad podría generar tensiones con los diputados.
El canciller alemán Friedrich Merz, defensor del acuerdo, calificó de “lamentable” la decisión parlamentaria y pidió no retrasar más la implementación, reafirmando la convicción sobre la legalidad del pacto. El acuerdo representa un avance geopolítico para la Unión Europea en una región estratégica y con abundantes recursos, actualmente en competencia entre potencias como Estados Unidos y China.




































































































