
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su lista para elegir al próximo presidente de la Reserva Federal se ha limitado a cuatro aspirantes. Entre los nombres mencionados figuran Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, y Scott Bessent, secretario del Tesoro.
Además, Trump contempla al exgobernador de la Fed Kevin Warsh y al actual gobernador Christopher Waller, reflejando su intención de designar a un líder más alineado con su enfoque de reducir las tasas de interés de manera rápida. El mandatario criticó a Jerome Powell por actuar de forma tardía en relación con los costos de los préstamos y acusó que esto ha afectado negativamente a los compradores de viviendas al generar tasas hipotecarias más altas.
Por su parte, Scott Bessent solicitó una revisión exhaustiva y no partidista de la Fed, incluyendo su política monetaria, regulación, comunicación, personal e investigación. También instó a que la supervisión bancaria se transfiera a otras autoridades gubernamentales, y recomendó que se eliminen las distorsiones económicas causadas por las compras de bonos fuera de situaciones de crisis genuinas.
Estas declaraciones reflejan los esfuerzos de la administración para ejercer un mayor control sobre la Reserva Federal, un organismo cuyo aislamiento de presiones políticas es considerado fundamental para su efectividad en la política monetaria.




































































































