
El presidente Donald Trump manifestó reservas respecto a designar a Kevin Hassett como próximo presidente de la Reserva Federal, generando incertidumbre acerca de quién liderará el banco central en el futuro cercano. Hassett, actual director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, ha sido considerado un candidato principal para suceder a Jerome Powell al frente de la Fed.
Durante un evento en la Casa Blanca, Trump dijo: “En realidad quiero mantenerle donde está, si quieres saber la verdad… Si lo cambio, estos funcionarios de la Reserva Federal —y sobre todo los que tenemos ahora— no hablan mucho. Te perdería. Me preocupa mucho”. Esta declaración refleja la importancia que Hassett tiene para la administración, al ser uno de sus principales comunicadores en materia económica.
Las dudas expresadas por Trump han llevado a que el exgobernador de la Fed, Kevin Warsh, aparezca como favorito para la nominación. Analistas destacan que Warsh podría posicionarse con fuerza en la carrera para suceder a Powell. Sin embargo, el proceso sigue envuelto en incertidumbre y estará sujeto a la aprobación del Senado, donde ya hay resistencia debido a una investigación en curso sobre la Fed.
El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que la elección del presidente es una prerrogativa exclusiva de Trump y afirmó que el nominado será alguien respetado por los mercados y líderes internacionales. El mandato de Powell concluye en mayo, y aunque se espera que el nuevo presidente impulse recortes en las tasas de interés para estimular la economía, la persistente inflación genera debate sobre el rumbo de la política monetaria. La designación de la nueva cabeza de la Fed llega en un contexto económico complejo, con señales mixtas sobre empleo e inflación.




































































































