
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto con su equipo de Seguridad Nacional, ha barajado la posibilidad de recurrir a las Fuerzas Armadas para adquirir Groenlandia, una isla que actualmente pertenece a Dinamarca. Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, la administración Trump considera esta adquisición como una prioridad estratégica vital para el país.
La justificación oficial se basa en cuestiones de seguridad nacional, en particular ante la creciente presencia de barcos rusos y chinos en la región del Ártico, lo que ha generado preocupación en Washington. Leavitt destacó que esta medida sería fundamental para frenar la influencia de adversarios en esa zona geopolíticamente crítica.
Este planteamiento ha provocado rechazo inmediato de los gobiernos europeos, especialmente Dinamarca y otros miembros de la OTAN, quienes han emitido comunicados desestimando las intenciones expresadas por Trump. Cabe señalar que no es la primera vez que el presidente estadounidense manifiesta interés en integrar Groenlandia, sumándola junto a Canadá y el Canal de Panamá como objetivos.
Aunque en el pasado estos comentarios se consideraron poco realistas, la reciente inestabilidad en Venezuela y la voluntad expresada de intervenir en ciertos territorios ha reavivado las tensiones diplomáticas. Trump, en entrevista, dijo que sobre intervenciones similares dejará que “otros decidan” su alcance, abriendo así un nuevo frente de discusiones que sitúan al Ártico en el centro de la política exterior estadounidense.




































































































