
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el gobierno interino de Venezuela suministrará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad a Estados Unidos. Según Trump, la venta de este crudo se realizará al precio de mercado y los ingresos serán controlados por él para “garantizar que se usen en beneficio tanto del pueblo venezolano como de los estadounidenses”. Esta declaración fue publicada en su plataforma Truth Social.
Por otro lado, en Venezuela, la presidenta interina Delcy Rodríguez anunció la designación de Calixto Ortega Sánchez como vicepresidente económico, en un intento por fortalecer la administración y enfrentar la compleja situación económica que vive el país. Ortega Sánchez, que fue presidente del Banco Central entre 2018 y 2025 y tiene experiencia en el sector petrolero, sustituye a Rodríguez en esa función vital para la economía venezolana.
La economía venezolana se ha visto golpeada por una fuerte devaluación de su moneda, cercana al 500%, y por sanciones internacionales que limitan su comercio exterior. Sin embargo, la presidenta interina confía en consolidar el crecimiento estimado en 6.5% para 2025, según cifras de la Cepal, y muestra optimismo para el cierre de 2026.
Este nuevo contexto llega bajo la atenta mirada de Estados Unidos, que mantiene un embargo desde 2019, aunque algunos analistas ven posible una flexibilización con la nueva administración venezolana. La relación entre ambos países sigue siendo clave debido a las importantes reservas petroleras del país suramericano y las tensiones políticas existentes desde la detención de Nicolás Maduro y su esposa, acusados de narcotráfico en Estados Unidos.




































































































