
El expresidente Donald Trump lanzó una advertencia a Irán justo antes de la programación de conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, que tendrán lugar el próximo viernes en Omán. Trump señaló en una entrevista que el líder supremo iraní debería estar “muy preocupado” debido a las negociaciones en curso. Este contacto marca la primera reunión pública entre funcionarios de ambos países desde la reciente represión violenta de protestas en Irán.
Abbas Araghchi, ministro iraní de Asuntos Exteriores, confirmó a través de redes sociales que las pláticas se realizarán el viernes por la mañana en Mascate, después de que Irán insistiera en trasladar las charlas desde Turquía y limitar la participación de países de la región. Estados Unidos mantiene abierto el diálogo, aunque estipula que las discusiones aborden no solo el programa nuclear, sino también el desarrollo de misiles balísticos iraníes, su apoyo a grupos militantes y la situación de los derechos humanos en el país, según el secretario de Estado, Marco Rubio.
El contexto actual es tenso, dado el reciente derribo de un dron iraní por parte de fuerzas estadounidenses tras acercarse al portaaviones Abraham Lincoln en el mar Arábigo, un incidente que provocó un incremento en los precios internacionales del petróleo. Las negociaciones buscan retomar un acuerdo nuclear que se ha visto obstaculizado en el pasado por ataques y diferencias irreconciliables entre ambas naciones.
Irán se mantiene firme en no negociar sobre sus capacidades de misiles convencionales, mientras que las tensiones internas aumentan debido a la represión de recientes protestas. A pesar de ello, estas conversaciones podrían representar un paso hacia la disminución de la confrontación en una región clave para el comercio energético mundial.



































































































