
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, anunció el traslado de 25 internos considerados de alta peligrosidad del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Uruapan a diversas prisiones federales. Esta medida se tomó tras detectar que los reos seguían involucrados en actividades ilícitas dentro del penal, como extorsión y tráfico de drogas, lo que representaba un riesgo para la seguridad tanto de internos como de personal.
El mandatario estatal resaltó que este operativo busca asegurar la estabilidad y el orden en el Cereso de Uruapan. Para llevar a cabo el traslado se desplegó un dispositivo de seguridad que involucró a alrededor de 300 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional, quienes resguardaron a los reos en un vuelo hacia la Ciudad de México antes de ser distribuidos en varios penales federales.
Según informes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, los internos demostraban conductas de liderazgo negativo, incitación a conflictos, mantenían vínculos delictivos activos y disponían de recursos económicos para corromper al personal carcelario, poniendo en riesgo la estabilidad de los centros penitenciarios locales.
Los trasladados fueron distribuidos en el Cefereso 14 en Durango (10 reos), Cefereso 4 en Nayarit (5 reos), Cefereso 5 en Veracruz (5 reos) y Cefereso 18 en Coahuila (5 reos). Además, participaron en el operativo 50 elementos de la Unidad de Reacción Penitenciaria, 105 de la Guardia Nacional y 70 del Servicio de Protección Federal.




































































































