
Tijuana, Baja California, se encuentra preparada para albergar una inversión industrial cercana a 1.35 mil millones de dólares proyectada para este año, gracias a la disponibilidad de infraestructura energética robusta. La ciudad cuenta con 350 mil kilovoltamperios (KVAs) de capacidad eléctrica, según declaró Elizabeth Zamora, representante del sector inmobiliario industrial local, capacidad que está lista para conectar nuevos desarrollos productivos considerados para los próximos años.
Esta disponibilidad posiciona a Tijuana como la urbe del noroeste de México con la mayor capacidad eléctrica en operación actualmente, un aspecto fundamental para garantizar la confianza y el asentamiento de capital industrial en la región. Aunado a ello, la ciudad cuenta con una sólida base inmobiliaria, con más de 100 millones de pies cuadrados de espacios industriales y comerciales, que representan un 8.5% del mercado inmobiliario industrial a nivel nacional. Además, existen más de 100 hectáreas destinadas para reserva industrial, lo que asegura un crecimiento sostenido y espacio para la expansión de infraestructura productiva.
No obstante, la ciudad enfrenta incertidumbres derivadas de la negociación y revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos en sectores clave como acero, aluminio y textiles. Estas medidas han afectado especialmente a industrias intensivas en metales, como el automotriz. Por ejemplo, la planta de Hyundai vinculada a la fabricación de chasis experimentó una pérdida de seis mil empleos debido a incrementos en el costo del acero.
Las autoridades municipales han respondido articulando un plan para consolidar la competitividad de Tijuana como frontera económica de América Latina. Este plan se fundamenta en cinco ejes estratégicos: agilizar y facilitar la gestión gubernamental, garantizar seguridad y certeza jurídica, mejorar infraestructura y movilidad, diversificar la economía y fomentar el desarrollo de talento y competitividad social. A pesar de los retos, la ciudad mantiene una tasa de desempleo baja y evidencia crecimiento en sectores como dispositivos médicos, electrónica y aeroespacial.
El presidente municipal Ismael Burgueño Ruiz afirmó: “La ciudad no es solamente una frontera, sino una potencia económica, un puente binacional y uno de los motores prioritarios más importantes del país”. Mientras tanto, la integración de empresas nacionales e internacionales consolida el ecosistema industrial tijuanense, que cuenta con infraestructura energética, parques industriales, agua y recursos humanos preparados para aprovechar una nueva etapa de reubicación productiva.



































































































