
Desde su lanzamiento en 2008 en Europa, Spotify ha revolucionado la manera en que consumimos música y otros formatos de audio. Su creación se remonta a 2006, cuando los suecos Daniel Ek y Martin Lorentzon identificaron la necesidad urgente de ofrecer un acceso legal, sencillo y rápido a la música digital, en un contexto marcado por la piratería masiva. Con el apoyo técnico de destacados desarrolladores como Ludvig Strigeus, creador de uTorrent, la plataforma logró consolidarse gracias a su modelo freemium, que combina un acceso gratuito con publicidad y una suscripción premium sin anuncios.
A lo largo de los años, Spotify se expandió a más de 60 países y diversificó sus contenidos, incorporando podcasts y audiolibros para captar nuevas audiencias y mantenerse a la vanguardia del mercado del audio digital. Este enfoque permitió construir una comunidad global de más de 713 millones de usuarios activos, de los cuales 281 millones pagan una suscripción.
Entre sus muchas innovaciones destaca el “Wrapped”, una función anual que ofrece a los usuarios estadísticas personalizadas sobre sus hábitos de escucha. En 2025, el artista con mayor número de reproducciones en la plataforma fue Bad Bunny, quien alcanzó más de 19,800 millones de escuchas, consolidándose como líder mundial. Además, el éxito del álbum “Debí Tirar Más Fotos” le generó ingresos que superan los 50 millones de dólares.
Hoy Spotify alberga más de 100 millones de canciones, casi siete millones de podcasts y 350 mil audiolibros, posicionándose como el servicio de streaming auditivo más popular a nivel global. Su evolución marca un hito en la forma en la que las personas descubren, consumen y comparten música y contenidos de audio en la era digital.




































































































