
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó categóricamente que durante su llamada con Donald Trump el 29 de enero se haya tratado el tema del suministro de petróleo a Cuba. La afirmación surge luego de que el expresidente de Estados Unidos asegurara que la mandataria mexicana había accedido a suspender los envíos tras su petición. Sheinbaum, desde Guaymas, Sonora, afirmó que la política exterior de México continúa centrada en proporcionar apoyo social a Cuba, resaltando que próximamente se enviará ayuda humanitaria a la isla, a pesar de las amenazas de aranceles por parte de Washington.
La presidenta explicó que la ayuda, coordinada por la Secretaría de Marina, consistirá en alimentos y otros productos básicos mientras se resuelven de manera diplomática las cuestiones relativas al envío de petróleo por razones humanitarias. Insistió en que no hubo conversación alguna acerca de restringir el crudo durante la llamada con Trump. Asimismo, recordó que el gobierno estadounidense oficializó la imposición de aranceles a cualquier país que envíe combustible a Cuba, lo que intensifica la presión comercial en la región.
El aumento de las exportaciones petroleras mexicanas hacia Cuba a través de Pemex ha provocado tensiones con Estados Unidos, complicando el panorama de la relación bilateral en vísperas de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). México sostiene que su apoyo a Cuba es un acto de ayuda humanitaria, aunque expertos advierten que este tema se ha convertido en un instrumento político de presión para Washington.
Ante este contexto, Sheinbaum reafirma su compromiso con la crisis humanitaria que enfrenta Cuba, enfatizando la prioridad de enviar insumos básicos indispensables para el pueblo cubano mientras se busca una solución diplomática al conflicto energético.



































































































