
La jefa del gobierno, Sheinbaum, eliminó de manera temporal el arancel del 10% aplicado a la importación de autopartes y componentes destinados al ensamblaje. La medida busca aliviar los costos de insumos que ingresan al país bajo esa clasificación arancelaria.
El ajuste se aplica únicamente al gravamen del 10% señalado y tiene carácter temporal. La eliminación del arancel afecta a las importaciones clasificadas como autopartes y componentes con destino al ensamblaje, sin que por ahora se hayan detallado plazos ni condiciones adicionales.
La suspensión del cobro implica que, durante el periodo que dure la medida, los importadores de esos insumos no pagarán el 10% que antes se aplicaba al ingreso de dichas piezas. La decisión puede tener impacto en los costos de producción para industrias que dependen de partes importadas para el ensamblaje local.
En lo operativo, la eliminación temporal del arancel supone un cambio puntual en la política arancelaria que encargados de comercio exterior, aduanas e importadores deberán incorporar en sus procesos. La medida podrá traducirse en ajustes en precios y en la logística de suministro de componentes mientras esté vigente.



































































































