
La esquiadora mexicana Sarah Schleper fue descalificada en la prueba de Slalom Gigante durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 por utilizar esquís que excedían las medidas reglamentarias en un milímetro. En su primer descenso, Schleper registró un tiempo de 1:08.95, ubicándose momentáneamente en la posición 44, antes de que las autoridades deportivas anularan su resultado.
Con esta descalificación, la participación de Schleper en la justa olímpica llegó a su fin, poniendo punto final a una destacada trayectoria que la llevó a establecer un récord histórico para México al competir en siete ediciones de Juegos Olímpicos invernales. Sarah reconoció la decepción que significa despedirse de esta manera: “Me descalificaron. Hay unas reglas en los esquíes, que en esta parte deben medir 50 milímetros y yo estaba en 51. No sé por qué. Los medí anoche y me descalifican. Es terrible, no es la manera en la que quiero despedir a mi deporte, pero todavía tenemos mañana y espero que Lasse (Gaxiola, su hijo) pueda aliviar ese dolor”.
Originaria de Colorado, Estados Unidos, Schleper se naturalizó mexicana tras casarse con el entrenador mexicano Federico Gaxiola. Su salto al equipo nacional de México fue significativo, siendo la única mujer que ha representado al país en tres Juegos Olímpicos de invierno, después de haber competido cuatro veces por Estados Unidos. Su trayectoria se caracteriza por la competitividad y el compromiso, reflejado en su emblemático retiro en 2011, cuando descendió con su hijo en brazos.
Sarah y su hijo Lasse hicieron historia al ser la primera madre e hijo en competir juntos en la misma prueba olímpica de invierno. La relación familiar y deportiva que comparten ha sido una fuente de inspiración para el deporte mexicano y un ejemplo de perseverancia y pasión en el esquí alpino internacional.



































































































