
Samsung prevé un notable crecimiento en sus ganancias operativas para finales de 2025, con expectativas de triplicar sus beneficios gracias a la creciente demanda en el sector de inteligencia artificial (IA) y al aumento en los precios de los chips de memoria. La compañía surcoreana estima alcanzar un beneficio operativo cercano a los 20 billones de wones (equivalente a aproximadamente 13,800 millones de dólares) en el último trimestre del año, junto con ventas que se aproximan a los 93 billones de wones.
Este pronóstico, de confirmarse en los resultados financieros que se publicarán a finales de enero, superaría el récord histórico registrado hace siete años, cuando Samsung logró 17.6 billones de wones en ganancias operativas durante el tercer trimestre de 2018.
El sector de la memoria ha experimentado una presión significativa debido a la alta demanda para aplicaciones de IA, especialmente por parte de fabricantes de procesadores como Nvidia, que enfrentan limitaciones en el suministro. Esta situación ha llevado a que las empresas prioricen la producción para servidores y centros de datos, aumentando los precios y generando escasez en otros segmentos como computadoras personales y dispositivos móviles. Según investigaciones, los precios de chips de memoria aumentaron entre un 40% y 50% en el último trimestre de 2025, con expectativas de incrementos similares durante el primer trimestre de 2026.
En este contexto, Samsung continúa consolidándose como uno de los líderes en la producción de memoria de banda ancha, aunque aún no alcanza el liderazgo en memoria HBM (High Bandwidth Memory), fundamental para procesadores de IA. La expansión de la capacidad productiva en este segmento es una prioridad estratégica para el próximo año, lo que permitirá a la empresa fortalecer su posición en el competitivo mercado tecnológico.




































































































