
En noviembre de 2025, México registró una caída anual del 5.7% en el envío de remesas, sumando así ocho meses consecutivos de disminución en estos recursos, según información del Banco de México. Durante ese mes, el país captó 5,124 millones de dólares provenientes de remesas, situándose en un nivel similar al del mismo periodo de 2023 en el acumulado enero-noviembre, con 56,469 millones de dólares.
Esta contracción prolongada representa la segunda racha más prolongada desde la crisis financiera de 2008-2009, cuando las remesas permanecieron a la baja por 18 meses. La mayoría de los envíos, 99.1%, se realizaron mediante transferencias electrónicas, mientras que sólo una pequeña proporción fue entregada en efectivo o por giros postales.
El monto promedio enviado por migrantes fue de aproximadamente 396 dólares, equivalentes a unos 7,083 pesos mexicanos. Asimismo, el Banco de México reportó que durante noviembre los mexicanos enviaron al extranjero alrededor de 91 millones de dólares en remesas, con un promedio de 377 dólares por envío, registrando una caída anual del 1.2%.
El economista Alberto Ramos, de Goldman Sachs, destacó que la evolución del mercado laboral en Estados Unidos y el salario de trabajadores poco cualificados son factores clave que podrían afectar el flujo futuro de remesas. Además, mencionó que “el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y las medidas para reducir el flujo de drogas ilícitas y el blanqueo de capitales también podrían afectar el flujo de remesas a México a través de canales registrados formales”.




































































































