
El Instituto Nacional Electoral (INE) enfrenta un preocupante éxodo de personal experimentado debido a la anticipada reforma electoral, impulsada por Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum. En diciembre, 460 empleados optaron por retirarse voluntariamente, lo que representa una considerable pérdida de años de experiencia acumulada en áreas clave del instituto. Esta ola de renuncias ha sido motivada no solo por la inminente centralización de funciones de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) al INE, sino también por la expectativa de mayor carga laboral, recortes presupuestales y la incertidumbre sobre las condiciones laborales futuras.
Inicialmente, el INE destinó un presupuesto de 100 millones de pesos para cubrir las compensaciones laborales de quienes decidieran dejar la institución; sin embargo, la demanda superó ampliamente esa cifra, alcanzando los 350 millones. A pesar del incremento, más de 500 solicitudes de retiro tuvieron que ser rechazadas por falta de recursos. Entre quienes abandonaron la entidad figuran funcionarios con responsabilidades en prerrogativas, capacitación electoral y áreas jurídicas, cuyo conocimiento era clave para la operatividad del INE.
Consejeros como Uuc-kib Espadas y Jaime Rivera han destacado el impacto de esta pérdida en la experiencia y especialización electoral que estos trabajadores aportaban al instituto, algunos con más de una década en el servicio. La consejera Claudia Zavala recordó que las renuncias afectan tanto a personal de oficinas centrales como de los órganos desconcentrados. Por su parte, Dania Ravel calificó a estos trabajadores como parte fundamental en la historia democrática de México.
Este fenómeno no es novedoso; en años anteriores se han registrado periodos con retiros voluntarios significativos, sobre todo tras recortes presupuestales y medidas de austeridad aplicadas después de 2018. La reforma electoral parece haber acelerado esta tendencia, lo cual representa un desafío para la capacidad operativa y la institucionalidad del INE frente a procesos electorales futuros.




































































































