
Analistas financieros han realizado importantes movimientos en el segmento de inteligencia artificial (IA), destacando tanto avances como retos en las valoraciones de mercado y perspectivas de crecimiento de empresas tecnológicas.
Truist Securities mejoró la recomendación sobre Advanced Micro Devices (AMD) a comprar, incrementando su precio objetivo debido a una sólida demanda e impulso en centros de datos e IA. Los analistas remarcaron que, a diferencia de años previos cuando AMD era considerado un mero competidor de precios frente a Nvidia, ahora es visto como un socio estratégico por grandes clientes hiperescalares, lo que representa un cambio significativo en el posicionamiento de la compañía. Se prevé que AMD alcance un crecimiento sostenido en GPUs con una cuota aproximada del 10%, impulsado por nuevos chips como el MI355.
Sin embargo, UBS alertó que las valoraciones de acciones enfocadas en IA están alcanzando niveles similares a los experimentados durante la burbuja de las puntocom, reflejando una valoración agregada que supera 35 veces beneficios futuros esperados. Esta situación genera advertencias sobre la posible limitada capacidad para absorber decepciones en flujos de efectivo, especialmente considerando retos como el elevado gasto en inversión, límites energéticos para centros de datos y competencia creciente proveniente de China. El gasto en capital de las principales tecnológicas alcanzaría un récord estimado en 350 mil millones de dólares este año, superando el gasto combinado en energía y servicios públicos en EE.UU. y Europa. A pesar del entusiasmo, se destaca que la mayoría de las aplicaciones de IA aún no generan un crecimiento inmediato en ingresos, con una adopción amplia prevista hacia 2028 o más adelante.
Por otro lado, Bank of America degradó la calificación de Marvell Technology a neutral, citando menor confianza en sus perspectivas de crecimiento a corto y mediano plazo dentro del sector IA. La revisión se basa en una perspectiva más floja sobre proyectos clave, como Maia de Microsoft y el desarrollo de chips de próxima generación para Amazon, ajustando a la baja sus pronósticos de crecimiento en centros de datos.
Además, varios bancos iniciaron cobertura sobre Ambiq Micro, fabricante de chips de baja potencia especializado en IA de borde. Aunque Stifel asignó una recomendación de compra destacando su tecnología diferenciadora, otros como UBS y Bank of America adoptaron posiciones neutrales por la expectativa de rentabilidad más retrasada y riesgos asociados a concentración de clientes y ejecución.
Finalmente, RBC Capital Markets desestimó la idea de que la inteligencia artificial provocará la desaparición de la programación tradicional, calificando esas afirmaciones como exageradas. Señaló que la IA beneficiará a algunos jugadores tecnológicos y fomentará innovación, aunque la monetización podría tardar años. Indicó que compañías como Microsoft, Intuit y MongoDB están mejor posicionadas para adaptarse en el entorno post-IA, mientras advirtió que ciertas caídas recientes en títulos relacionados podrían estar sobrerreaccionadas.
En conjunto, los análisis refuerzan la idea de que, aunque la IA siga siendo un motor fundamental para la industria tecnológica, las valoraciones elevadas y la incertidumbre sobre rendimientos futuros implican retos importantes para inversionistas y empresas.




































































































