
La economía de México anticipa un crecimiento de aproximadamente 1.3% para el año 2026, según las perspectivas planteadas por Enrique Quintana, vicepresidente y director general de El Financiero. Este pronóstico se asienta en un contexto marcado por riesgos significativos como la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), posibles reformas internas y la volatilidad generada por eventos geopolíticos recientes.
En un foro sobre perspectivas económicas, Quintana detalló que una revisión exitosa del T-MEC, combinada con reformas estructurales que no afecten la productividad del país, podría desencadenar un crecimiento mucho más acelerado a partir de 2027, proyectándose un alza superior al 2% ese año y más del 3% en los ejercicios posteriores.
El análisis también recordó que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) divulgará la estimación preliminar del PIB de 2025, que se espera alcance entre 0.5% y 0.7%, la tasa más baja desde el impacto de la pandemia por COVID-19. Enrique Quintana destacó que el modesto aumento esperado para 2026 se atribuye en buena medida al desempeño positivo de las exportaciones.
Por otro lado, se advirtió sobre el riesgo que enfrentan las finanzas públicas debido al creciente gasto en pensiones y el aumento en el costo financiero de la deuda, factores que ponen en peligro la certificación de deuda soberana de México. Quintana enfatizó que “el riesgo de que las cuentas no cuadren es la pérdida del grado de inversión”, algo que afectaría los ingresos fiscales en un escenario de bajo crecimiento. Asimismo, respecto al tipo de cambio mexicano, señaló que la estabilidad observada podría mantenerse, aunque variaciones hacia 19 pesos por dólar no están descartadas en caso de inestabilidades económicas o políticas, incluyendo tensiones en la revisión del T-MEC.




































































































