
El peso mexicano mostró una apreciación el miércoles por cuarta sesión consecutiva, cotizando en 18.27 por dólar, nivel no observado desde principios de octubre. Esta subida representó una ganancia de 0.24% respecto al cierre anterior, acumulando en las últimas cuatro jornadas un avance cercano al 1.6%. Este movimiento se dio en el contexto de la inminente votación en la Cámara de Representantes de Estados Unidos sobre un paquete de financiamiento que podría poner fin al cierre del gobierno federal más prolongado en su historia.
De aprobarse dicho paquete, la reapertura de las oficinas públicas estadounidenses permitiría la reanudación de la publicación de datos macroeconómicos oficiales, cuya suspensión desde hace más de un mes ha generado incertidumbre respecto a la dirección que tomará la Reserva Federal luego de dos recortes consecutivos en las tasas de interés.
Asimismo, la atención de los mercados estuvo centrada en la participación de funcionarios del banco central estadounidense, entre ellos John Williams, Anna Paulson y Christopher Waller, quienes tenían programadas diversas apariciones públicas durante la jornada. Estos eventos son monitoreados para anticipar las posibles señales sobre la política monetaria futura.
Con este panorama, el tipo de cambio reflejó la expectativa de los inversionistas ante un posible alivio en la situación política y económica de Estados Unidos, principales factores que influyen en la dinámica del peso frente al dólar.




































































































