
El peso mexicano mostró una depreciación frente al dólar tras la publicación de datos laborales en Estados Unidos que no alcanzaron las expectativas de los analistas. El tipo de cambio se situó en 18.74 pesos por dólar, representando una caída de 0.36% respecto al cierre previo de 18.68 pesos. Esta evolución se da en un contexto de fortalecimiento global del dólar y la incertidumbre que genera una posible revisión a la baja de las cifras de empleo estadounidenses.
El informe privado de empleo ADP indicó una creación de 54,000 puestos en agosto, un volumen inferior al estimado por expertos que esperaban 65,000 nuevos empleos. Además, los nuevos solicitantes de subsidio por desempleo aumentaron en 8,000, alcanzando 237,000 durante la semana del 30 de agosto, cifra también por encima de lo previsto. Estos resultados anticipan la publicación del informe oficial del Departamento de Trabajo estadounidense que incluirá la tasa de desempleo y los datos de nómina no agrícola.
Por la parte local, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que la inversión empresarial en México cayó 1.4% entre mayo y junio, mientras que a tasa anual bajó 6.4%, lo cual añade mayor presión a la economía nacional ante el debilitamiento del entorno externo.
En línea con estas cifras, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) abrió con pérdidas y registra su segunda jornada consecutiva a la baja. El índice accionario S&P/BMV se ubicó en 59,531.71 puntos, un descenso del 0.20%, tras haber marcado un récord temporal en la jornada anterior. Los inversionistas continúan atentos a la evolución de los datos económicos internacionales que intervienen directamente en la actividad económica y financiera de México.




































































































