
El peso mexicano registró una depreciación de 0.35% al cotizar en 17.9571 unidades frente al dólar, luego de alcanzar días antes su valor más fuerte desde julio del año anterior. Esta caída ocurrió en el inicio de la última semana del 2025, en un contexto de bajo volumen de operaciones pero con una agenda económica importante en Estados Unidos que podría incidir en los mercados.
Felipe Mendoza, director ejecutivo de la gestora IMB Capital Quants, indicó que se espera que el peso se mantenga estable con fluctuaciones técnicas mientras los inversores analizan la información que se divulguerá durante la semana. Entre los datos previstos se encuentran las ventas pendientes de viviendas en EE.UU., la publicación de las minutas del último encuentro de política monetaria de la Reserva Federal y las solicitudes semanales de apoyo por desempleo.
Este movimiento del peso ocurre en un entorno donde el dólar experimenta un ligero fortalecimiento, afectando a diversas monedas emergentes. La dinámica cambiaria refleja la cautela de los mercados debido a la incertidumbre sobre la dirección económica y monetaria a nivel global.
Estos factores, junto con la publicación de indicadores económicos clave, marcarán el comportamiento del tipo de cambio durante los próximos días, a la espera de posibles señales que orienten las decisiones de política monetaria y las expectativas de los inversionistas.




































































































