
Los New England Patriots anunciaron la activación del receptor Mack Hollins para el partido del domingo frente a los Denver Broncos, correspondiente al Campeonato de la AFC. Hollins, quien había estado fuera por una lesión abdominal desde el 27 de diciembre, se incorpora así como un refuerzo importante para la ofensiva del equipo.
Antes de su lesión, Hollins fue titular en 13 encuentros y destacaba como el tercer receptor con mayor número de recepciones (46) y yardas aéreas (550). Con una estatura de 1.93 metros y un peso de 100 kilogramos, su capacidad para ejecutar rutas interiores y bloquear eficientemente lo ha convertido en un jugador fundamental para el mariscal de campo Drake Maye.
Su regreso supone un impulso para los Patriots, quienes también cuentan en su grupo receptor con figuras como el veterano Stefon Diggs y el joven Kayshon Boutte. El entrenador en jefe Mike Vrabel destacó la actitud de Hollins, señalando que “tiene una energía especial” y subrayó su papel como líder para los jugadores más jóvenes.
Para habilitar a Hollins en el roster de 53 jugadores, el equipo decidió enviar al tackle defensivo novato Eric Gregory a la lista de lesionados por una dolencia en la rodilla. Además, Leonard Taylor III y el corredor D’Ernest Johnson fueron ascendidos desde el equipo de práctica para el compromiso del domingo.




































































































