
Paramount completó este martes la adquisición de Warner Bros. Discovery y presentó oficialmente la nueva compañía resultante: Skydance. El acuerdo, valuado en 110,000 millones de dólares, unifica los activos de ambos grupos y pone fin a meses de disputas legales y oposición pública.
David Ellison, director ejecutivo de Paramount, calificó el cierre como un “día histórico” y anunció que las acciones de Skydance comenzarán a cotizar bajo el símbolo SKYD, mientras que las acciones de Warner Bros. dejarán de cotizar. La fusión integra estudios cinematográficos y filiales relevantes como CNN, CBS y HBO, aunque algunas operaciones clave —incluida la programación informativa— permanecerán con estructuras independientes y estarán supervisadas por un consejo editorial independiente.
La dirección de Skydance combinará ejecutivos de ambas compañías. Ynon Kreiz, actual CEO de Mattel, fue nombrado codirector ejecutivo junto a Ellison. Entre los altos mandos se incorporan Casey Bloys, de HBO, y Mark Thompson, de CNN. Varios ejecutivos de Warner Bros. salieron de la compañía; David Zaslav dejó su puesto y, según se informó, recibió una indemnización por salida de 550 millones de dólares.
Skydance hereda además una deuda cercana a 80,000 millones de dólares que, según los términos de financiamiento, deberá reducir antes de 2029. Paramount prevé ahorros por al menos 6,000 millones de dólares, objetivo que analistas asocian con recortes de personal. En paralelo, se acordó que Skydance deberá producir entre 30 y 32 películas en los próximos cinco años, con una mezcla de producciones grandes y algunas independientes. La compañía asegura que su escala la convertirá en un competidor más fuerte, pero críticos en Hollywood advierten sobre posibles impactos en empleo, diversidad creativa y precios para consumidores.



































































































