
La organización Oxfam advirtió que la concentración extrema de la riqueza otorga a los ultrarricos una ventaja abrumadora para acceder a cargos políticos, fenómeno que debilita la democracia a nivel global. En un informe presentado durante el Foro Económico Mundial en Davos 2026, se señala que un multimillonario tiene 4,000 veces más probabilidades de ocupar un puesto político que un ciudadano común.
El estudio titulado “Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios” señala que estas élites acumulan influencia mediante la compra de políticas públicas, el control de medios y la penetración directa en las instituciones estatales. Esta dinámica convierte la desigualdad económica en un factor estructural de poder, alterando la representatividad democrática.
En América Latina, el fenómeno es alarmante: la región suma 109 milmillonarios que concentran una riqueza cercana a 622,000 millones de dólares, casi igual al PIB combinado de Chile y Perú. Más de la mitad de estos superricos heredaron su fortuna y concentran su capital en sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones y energía, donde la vinculación con el poder político es fundamental. El informe también resalta que la mayoría de los sistemas fiscales regionales son regresivos, ya que el 50% más pobre paga una proporción mayor de sus ingresos en impuestos en comparación con el 1% más rico.
Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam, señaló: “La pobreza económica produce hambre. La pobreza política genera indignación”, y alertó que al permitir que el poder económico dicte agendas, las democracias enfrentan una amenaza directa. El informe urge a los gobiernos, incluyendo el mexicano, a implementar impuestos efectivos sobre la riqueza y herencias, regular la influencia política y fortalecer la participación ciudadana para contrarrestar esta concentración de poder.




































































































