
Oracle presentó resultados financieros del segundo trimestre fiscal que generaron incertidumbre entre inversionistas, al quedar por debajo de los estimados de los analistas en cuanto a ingresos totales, y evidenciar los retos que enfrenta en el desarrollo de inteligencia artificial. La empresa registró ingresos por 16,060 millones de dólares, un aumento del 14% respecto al mismo periodo del año anterior, pero inferior a los 16,210 millones proyectados.
La utilidad neta ascendió a 6,140 millones de dólares, equivalente a 2.14 dólares por acción, un avance significativo frente a los 3,150 millones y 1.13 dólares por acción del año previo. Sin embargo, las ganancias ajustadas por acción superaron expectativas con 2.26 dólares contra los 1.64 anticipados. A pesar de estas cifras, las acciones de Oracle cayeron más del 11% en operaciones fuera de horario.
En el desglose por segmento, los servicios de nube generaron ingresos de 7,980 millones de dólares, superando ligeramente la previsión de 7,920 millones, mientras que la infraestructura en la nube reportó 4,100 millones. No obstante, el área de software sufrió una baja del 3%, con 5,880 millones en ingresos, inferior a los 6,060 millones estimados, debido a una caída notable del 21% en las ventas de nuevas licencias.
Oracle continúa enfrentando una intensa competencia en la nube con gigantes como Amazon, Microsoft y Google. La alianza con OpenAI representa una apuesta importante, con un compromiso de inversión en infraestructura tecnológica de más de 300 mil millones de dólares en los próximos cinco años. Sin embargo, la creciente deuda y la incertidumbre sobre el retorno de las inversiones relacionadas con inteligencia artificial han generado preocupaciones entre los inversionistas, que provocaron un desplome de las acciones en noviembre y mantienen el valor por debajo de máximos recientes.




































































































