
La industria de los vehículos autónomos, marcada por inversiones millonarias y constantes obstáculos, busca un nuevo impulso a través de alianzas estratégicas entre compañías tecnológicas y fabricantes de automóviles. Nvidia, líder en el desarrollo de procesadores para inteligencia artificial, presentó en la feria CES de Las Vegas una plataforma de siguiente generación que será implementada en una colaboración de robotaxis liderada por Lucid Group, Nuro y Uber.
En ese mismo evento, Amazon Web Services (AWS) estableció una alianza con el proveedor alemán Aumovio para acelerar la comercialización de vehículos autónomos. Simultáneamente, Kodiak AI se asoció con Bosch para desarrollar hardware y sensores que facilitarán la fabricación de camiones sin conductor. Mercedes-Benz anunció también el lanzamiento de un avanzado sistema de asistencia al conductor en Estados Unidos, que permitirá que sus autos circulen autónomamente bajo supervisión humana, utilizando tecnologías impulsadas por chips Nvidia.
A pesar de los avances, persisten dudas significativas entre los fabricantes tradicionales respecto a la rentabilidad y demanda del mercado. Además, preocupaciones sobre los elevados costos y la dificultad de escalar estas tecnologías frenan algunas inversiones. Jochen Hanebeck, director ejecutivo de Infineon, advierte que la idea de que los automóviles totalmente autónomos sean comunes en el corto plazo es una ilusión, y señala que muchos fabricantes prefieren enfocarse en tecnologías de asistencia al conductor de Nivel 2, que requieren supervisión constante.
China, en contraste, avanza rápidamente, habiendo aprobado vehículos con capacidad de conducción autónoma de Nivel 3, en los que es posible conducir sin intervención humana bajo ciertas condiciones. Ozgur Tohumcu de AWS destaca que la inteligencia artificial y el aprendizaje generativo son clave para reducir costos y tiempos de desarrollo, representando un “gran acelerador” para esta industria. Sin embargo, ampliar la cobertura de robotaxis implica una logística compleja y costosa, lo que sigue siendo un desafío para todos los actores involucrados.






































































































