
Nueva Elektra del Milenio (NEM), la filial minorista de Grupo Salinas, ha perdido su grado de inversión tras una drástica reducción en su calificación crediticia por parte de la agencia Moody’s. Esta medida responde a un deterioro en sus indicadores financieros y a la incertidumbre generada por procedimientos fiscales pendientes con las autoridades mexicanas.
Moody’s disminuyó la calificación de NEM desde Ba3 a B1, escalando del último nivel de grado de inversión a una categoría especulativa, y mantuvo una perspectiva negativa. Según la agencia, la baja refleja el aumento del apalancamiento y un flujo de caja libre negativo derivado del pago de dividendos extraordinarios en 2025, condiciones que no se ajustan a sus expectativas previas. Además, Moody’s señala que no se anticipa una recuperación sustancial en el corto plazo.
La calificadora también alertó sobre procesos fiscales que enfrentan tanto Nueva Elektra como su empresa matriz, Grupo Elektra, con montos de liquidación considerados históricos. Aunque la compañía asegura haber garantizado estas contingencias y espera un desenlace favorable, la agencia advierte que el momento y cantidad de los pagos son impredecibles y un cobro inminente podría impactar significativamente en la liquidez.
Hasta septiembre de 2025, NEM disponía de aproximadamente 10,900 millones de pesos en efectivo y valores negociables, pero cualquier exigencia fiscal inmediata podría comprometer estos recursos. Recientemente, el gobierno mexicano anunció que exigirá al conglomerado Grupo Salinas un pago de alrededor de 51,000 millones de pesos tras un fallo judicial, con la posibilidad de ajustes hacia abajo según el plan de pagos establecido.




































































































