
El gobierno de Estados Unidos entró en un cierre parcial (shutdown) este sábado tras no aprobarse a tiempo el presupuesto para el año 2026. La paralización afecta varias de las funciones federales debido a la falta de financiamiento aprobado por el Congreso. A pesar del estancamiento, el líder republicano Mike Johnson manifestó optimismo sobre la resolución del conflicto y prevé que el shutdown concluya pronto, aunque no especificó un plazo exacto.
El cierre parcial se origina por las diferencias políticas entre demócratas y republicanos en torno a las asignaciones presupuestales y otras prioridades legislativas. Esta situación ha generado preocupación sobre el impacto en servicios públicos y la economía, ya que departamentos del gobierno operan con recursos limitados o suspensiones temporales.
Por otra parte, el gobierno estadounidense también ha mantenido negociaciones en varios ámbitos internacionales, mientras enfrenta acumular desafíos internos. Johnson destacó que se están haciendo gestiones para revertir la paralización y retomar con prontitud las actividades normales del gobierno federal.
Mientras tanto, ciudadanos y agencias siguen atentos a las actualizaciones oficiales para evaluar los efectos del shutdown y las medidas adoptadas para garantizar la continuidad de servicios esenciales hasta que se alcance un acuerdo presupuestal definitivo.



































































































