
México ha decidido restablecer aranceles a la importación de varios alimentos básicos, entre ellos la carne de res, cerdo, leche, arroz con cáscara, frijol, aceites vegetales y embutidos. Esta medida, establecida a través de un decreto publicado recientemente, entrará en vigor a partir del 1 de enero y forma parte de una estrategia denominada “Plan México”, cuyo objetivo es fortalecer la producción nacional y limitar la dependencia de importaciones.
Estos productos se encontraban exentos de impuestos arancelarios desde 2022, en el marco de un programa destinado a contener la inflación y reducir los precios de alimentos de consumo popular. Sin embargo, tras analizar el impacto de la inflación y el acelerado incremento en las importaciones de países sin acuerdos comerciales con México, se optó por revertir esa exención para proteger a los productores locales.
Aunque la medida contempla la aplicación de aranceles, no todos los alimentos importados se verán afectados: productos como aves de corral, pescado, huevos, verduras y frutas continuarán ingresando al país sin gravámenes. Además, el decreto considera períodos de transición para importadores con contratos vigentes este año, que podrán postergar el pago de aranceles hasta principios de 2027.
Este ajuste se suma a la reciente aprobación legislativa para imponer nuevos aranceles a más de 1,400 productos procedentes de naciones asiáticas sin tratado de libre comercio con México, entre los que destaca China. La medida busca también alinear las políticas comerciales mexicanas con los esfuerzos similares de Estados Unidos para restringir importaciones de ciertos bienes asiáticos, con impuestos que oscilarán entre 5% y 50%.




































































































