
La Secretaría de Hacienda de México informó que el déficit fiscal del país cerró el último trimestre de 2025 en 4.3% del Producto Interno Bruto (PIB), un descenso importante respecto al 5.8% registrado en 2024, que fue el nivel más alto desde finales de los años 80. Este ajuste reafirma la trayectoria hacia la consolidación fiscal, objetivo prioritario para mantener la confianza de los mercados y la estabilidad económica.
Inicialmente, el gobierno había contemplado un déficit del 3.9% del PIB para 2025, pero varios factores llevaron a corregir la cifra al alza. A pesar de ello, la reducción de 1.5 puntos porcentuales con respecto al año anterior representa uno de los esfuerzos de consolidación más significativos en décadas. En paralelo, la deuda total medida a través del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicó en 52.6% del PIB al cierre del año pasado, un ligero aumento frente al 52% de 2024, pero dentro de las expectativas y límites para preservar la calificación crediticia del país.
Respecto a Petróleos Mexicanos (Pemex), Hacienda destacó la reducción en su deuda presupuestal en 10,200 millones de dólares, fruto de diversas operaciones financieras que recortaron pasivos desde unos 100,000 millones de dólares. Esto contribuye a la estabilidad de las finanzas públicas y al manejo sostenible del sector energético.
La dependencia subrayó que las finanzas públicas del país permanecen estables y alineadas con los objetivos de normalización fiscal del Paquete Económico, a pesar de un entorno global complejo. “La deuda pública se mantuvo en un nivel sostenible, reafirmando el compromiso del Gobierno de México con finanzas públicas sanas”, señaló la Secretaría de Hacienda, consolidando así la confianza de agencias calificadoras y facilitando el acceso a financiamiento en condiciones favorables.



































































































