
Los casos de sarampión en México muestran un aumento significativo, según el último reporte epidemiológico que registra más de 8,300 contagios hasta el 3 de febrero. Ante esta situación, las autoridades sanitarias están reforzando la campaña de vacunación para contener la propagación y llaman a la población, especialmente a los grupos vulnerables, a acudir a los centros de inmunización.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite a través de las vías respiratorias por contacto con personas infectadas. Puede infectar a hasta 16 personas por cada caso, y el virus permanece activo en el ambiente por hasta dos horas, explicó el secretario de Salud, David Kershenobich. Los grupos más afectados son niños de 1 a 9 años, aunque también hay casos en adultos jóvenes.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal, secreción nasal, irritación ocular y manchas blancas dentro de la boca, seguidos por erupciones en la piel que comienzan en la cara y pueden extenderse a todo el cuerpo. Se recomienda estar atentos a estas señales para acudir prontamente a una valoración médica.
Para enfrentar el brote, el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia ha establecido un esquema de vacunación que abarca desde bebés de seis meses hasta adultos de hasta 49 años con esquemas incompletos o desconocidos. Además, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México ha desplegado puestos de vacunación en estaciones clave del transporte público, incluyendo Metrobús, Cablebús, Mexicable y Tren Ligero, con horarios específicos para facilitar el acceso a la población. La vacunación es la principal herramienta para prevenir la enfermedad y controlar rápidamente los brotes, destacando la importancia de completar el esquema con la vacuna triple viral para la infancia y la doble viral para adolescentes y adultos.



































































































