
El gobierno mexicano realizó una emisión de bonos por un total de hasta 5,000 millones de euros, distribuidos en plazos de 4, 8 y 12 años. Estos recursos serán destinados, en parte, a financiar la recompra parcial de deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) por 9,900 millones de dólares, operación que está prevista para culminar a finales de septiembre. La emisión consiste en bonos a cuatro años por 2,250 millones de euros, a ocho años por 1,500 millones, y a doce años por 1,250 millones.
Los fondos recaudados no solo apoyarán la recompra de obligaciones financieras de Pemex, sino que también se utilizarán para los fines generales del Gobierno de México. La aportación de capital a la petrolera estatal permitirá que ésta liquide parcialmente ciertos valores en circulación, mejorando sus condiciones financieras.
Esta operación forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer las finanzas públicas y la situación económica de Pemex, que enfrenta retos significativos en su gestión de deuda. La recompra parcial busca reducir carga financiera y optimizar el perfil de vencimientos de la empresa productiva del Estado.
La colocación de estos bonos refleja la confianza de los mercados internacionales en la capacidad del gobierno mexicano para gestionar su deuda soberana y apoyar a sus entidades paraestatales, siendo un paso relevante dentro de la política económica actual del país.




































































































