
En 2025, la región latinoamericana ha experimentado un cambio significativo hacia gobiernos de derecha o centroderecha, con la elección de nuevos presidentes en Bolivia y Chile, así como la reelección en Ecuador. Este cambio político se consolida también en Honduras, donde el desenlace electoral está por definirse.
En Ecuador, Daniel Noboa fue reelecto presidente el pasado 13 de abril en segunda vuelta, superando a la candidata de izquierda Luisa González. Su campaña se basó en la entrega de apoyos económicos, una postura firme contra el crimen y gestos de acercamiento con el gobierno de Estados Unidos. No obstante, hacia finales de año perdió popularidad, reflejado en la derrota de varias propuestas en una consulta popular, incluyendo la instalación de bases militares extranjeras y la reducción de la Asamblea Nacional.
En Bolivia, el 17 de agosto se produjo un giro tras una crisis interna en el Movimiento al Socialismo (MAS). Rodrigo Paz, representante de la centroderecha y del Partido Demócrata Cristiano, ganó la presidencia en segunda vuelta el 19 de octubre. Su gestión se ha caracterizado por el restablecimiento de vínculos con Estados Unidos, la eliminación del requisito de visa para ciudadanos estadounidenses y la apertura a cooperación en temas de narcotráfico. Además, ha promovido investigaciones de corrupción relacionadas con administraciones anteriores.
Chile confirmó el desplazamiento hacia la derecha con la victoria de José Antonio Kast, líder del Partido Republicano de extrema derecha, el 14 de diciembre. Su propuesta enfatiza un endurecimiento en seguridad, restricción migratoria y la promoción de la inversión económica mediante la reducción de impuestos a las empresas.
En Honduras aún persiste la incertidumbre tras las elecciones del 30 de noviembre, con un conteo ajustado entre los candidatos de derecha Nasry ‘Tito’ Asfura y el centroderechista Salvador Nasralla. La candidata de izquierda quedó relegada significativamente, evidenciando un declive en la fuerza política de esa tendencia.
Actualmente, once países latinoamericanos están bajo gobiernos de derecha o centroderecha, superando a los ocho que tienen mandatarios de izquierda. Esto refleja una transformación en el mapa político regional para el próximo periodo gubernamental.




































































































