
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que el país se prepara para los meses más críticos del fenómeno de El Niño, que según el mandatario abarcarían desde finales de noviembre y podrían extenderse hasta febrero. Noboa dijo que el Gobierno realizará mantenimiento e inversiones en la red de transmisión y en las distribuidoras para hacer frente a lluvias intensas e inundaciones en algunas zonas y a sequías en otras.
El presidente señaló como ejemplo las recientes granizadas e inundaciones en Quito y subrayó la necesidad de reforzar la infraestructura eléctrica para responder a distintos escenarios climáticos. Noboa aseguró además que no habrá cortes de luz para las familias: “Ninguna familia ecuatoriana va a tener algún corte de luz. No va a haber cortes”, afirmó el mandatario.
Ecuador recorrió en 2024 una crisis eléctrica que incluyó apagones de hasta 12 horas diarias durante el estiaje, un antecedente que motiva las medidas actuales. Autoridades económicas advierten que El Niño podría impactar la producción, las exportaciones y los precios: el Banco Central del Ecuador estimó que un evento moderado reduciría el crecimiento económico en 2027 en 0,5% y uno fuerte en 1,4%. Estudios regionales también señalan la alta exposición de Ecuador por su fuerte dependencia de la generación hidroeléctrica.
El anuncio del Gobierno busca mitigar riesgos operativos en el sistema eléctrico y asegurar la continuidad del servicio frente a un periodo de mayor vulnerabilidad climática. Las acciones previstas incluyen trabajos de mantenimiento en líneas de transmisión y distribución y recursos dirigidos a reforzar la infraestructura ante lluvias e inundaciones.



































































































