
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, decidió salir abruptamente de una cena exclusiva a la que se accedía únicamente con invitación. Esto ocurrió luego de que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, emitiera comentarios severamente críticos sobre la competitividad europea en comparación con Estados Unidos.
La velada reunió a más de 100 invitados de alto perfil y, según fuentes cercanas al evento, Lutnick fue el último en hablar. Su discurso menospreció las economías europeas y subrayó su falta de competitividad, generando incomodidad entre los asistentes europeos. Los comentarios de Lutnick fueron tan contundentes que se reportaron abucheos en la sala y, ante el incremento de las críticas, Lagarde optó por retirarse.
Lagarde, quien cuenta con experiencia como exministra de finanzas de Francia y exdirectora del Fondo Monetario Internacional, había advertido a inicios de 2024 que un posible regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense podría implicar desafíos para Europa. Ante la situación, el Banco Central Europeo prefirió no emitir declaraciones, mientras que no hubo respuesta inmediata por parte de un portavoz de Lutnick.
Este incidente refleja las tensiones en la relación transatlántica en medio de un contexto económico global donde la competitividad y las políticas comerciales internacionales están en el centro de la discusión.




































































































