
La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, conocida como OPEP+, se prepara para mantener la pausa en los aumentos de producción de crudo durante su reunión programada para el 4 de enero. Esta decisión responde a señales claras de un exceso de oferta en el mercado mundial, que han provocado una caída de aproximadamente 17 % en los precios del petróleo en el transcurso del año.
Arabia Saudita y Rusia, miembros clave del grupo, lideran esta postura conservadora, manteniendo la suspensión de nuevos incrementos en el suministro que había sido acordada inicialmente en noviembre. Dicho acuerdo se tomó después de que la OPEP+ incrementara rápidamente su producción a comienzos de 2025, reactivando cerca de 2,2 millones de barriles por día, aunque parte de esta meta aún no ha sido alcanzada por dificultades operativas en algunos países.
El contexto actual refleja un mercado marcado por la desaceleración de la demanda global y la rivalidad entre productores, con evidencias de altos niveles de inventarios que anticipan un superávit récord para 2026, según previsiones de organismos internacionales como la Agencia Internacional de la Energía y la propia secretaría de la OPEP. Además, factores geopolíticos complejizan el escenario, incluyendo acciones que han afectado la producción y el transporte de petróleo en países como Venezuela y Rusia, así como tensiones diplomáticas entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos en el Medio Oriente.
Ante este panorama, la coalición petrolera reafirmará su estrategia de control sobre la oferta para equilibrar el mercado, priorizando la estabilidad frente a la volatilidad de precios y los riesgos derivados del contexto internacional.




































































































