
La inflación anual en México mostró un incremento inesperado en noviembre, registrando un alza del 3.80% respecto al mismo mes del año anterior, superando las expectativas del mercado que apuntaban a un 3.70%. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que la inflación subyacente, que excluye alimentos y combustibles, también aumentó, situándose en 4.43% frente al 4.28% de octubre.
Estos datos se revelan justo antes de la última reunión del Banco de México (Banxico) en 2025, donde se prevé que el banco central recorte en 25 puntos base la tasa de referencia, dejándola en 7.0%. Las minutas recientes de política monetaria de Banxico sugieren esta reducción para la sesión del 18 de diciembre, mientras que anticipan una posible pausa en la política monetaria para febrero de 2026.
Además, la reacción del banco central se apoya en las señales de un crecimiento económico lento, que podría aliviar la presión inflacionaria. De hecho, Banxico ha reducido su pronóstico de crecimiento para 2025 al 0.3%. Algunos miembros de la junta esperan que la inflación general se acerque al objetivo de 3% en el tercer trimestre del próximo año, aunque reconocen que la inflación subyacente permanece consistentemente por encima del rango meta.
Entre los productos con mayores incrementos de precio destacan la electricidad, el transporte público, los tomates y los servicios de comida rápida, mientras que precios a la baja se observaron en artículos como el vino de mesa, aguacates, papas y ron.




































































































