
La Iglesia Católica sostiene que la verdadera paz en México solo será alcanzable si se coloca a las víctimas de la violencia en el centro de cualquier proceso de reconciliación y pacificación. En un editorial reciente, la institución recordó el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar, junto con un guía turístico, ocurrido en junio de 2022 en la sierra Tarahumara, Chihuahua. Este trágico suceso conmovió tanto a la sociedad como a la Iglesia y marcó un punto decisivo en el debate sobre la violencia en el país.
A pesar del profundo dolor, la respuesta no fue la confrontación ni la violencia, sino un compromiso firme para promover la paz basada en la justicia, la verdad y la reparación para las víctimas. La editorial subraya que “escuchar implica reconocer a las víctimas como el centro de cualquier esfuerzo de pacificación, no como una cifra más, y aceptar que sin verdad, justicia y reparación para ellas no puede haber una paz auténtica ni duradera”.
Como parte de este esfuerzo, la Iglesia está organizando el segundo Encuentro Nacional del Diálogo por la Paz, que se realizará en Guadalajara del 30 de enero al 1 de febrero de 2026. Se espera la participación de más de mil asistentes, incluyendo académicos, expertos, víctimas, representantes gubernamentales y miembros de comunidades religiosas. Durante este evento se trabajará en examinar críticamente la realidad, identificar prácticas que fomenten la reconstrucción social y definir compromisos concretos y medibles para avanzar en la pacificación.
Los organizadores enfatizan que dialogar no significa aceptar la impunidad ni negociar la dignidad humana, sino crear condiciones para que la justicia sea efectiva para todas las personas afectadas por la violencia en México.




































































































