
El Gobierno federal proyecta asignar un presupuesto de 263,500 millones de pesos a Petróleos Mexicanos (Pemex) para el año 2026, casi el doble de los 136 mil millones de pesos destinados en 2025. Esta cantidad representa el mayor respaldo económico a la petrolera desde 2021, cuando recibió alrededor de 316 mil millones de pesos.
Esta inyección presupuestal tiene como objetivo principal garantizar el pago de la deuda y créditos bancarios de Pemex, buscando mejorar el balance financiero de la empresa sin afectar el déficit del Sector Público, dado que las amortizaciones se contabilizan como reducción de pasivos, no como gasto público. Hasta el primer semestre de 2025, Pemex había recibido ya 94.5 mil millones de pesos como aportaciones de capital, lo que corresponde al 69.4% del presupuesto asignado para todo el año.
El Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex, presentado recientemente, prevé que el apoyo financiero del Gobierno se mantendrá hasta 2026. A partir de 2027, la empresa espera ser autosuficiente para cubrir sus amortizaciones mediante recursos propios, y se busca reducir la deuda pública neta antes del cierre de 2026.
Además del incremento presupuestal, se contemplan otras medidas para fortalecer la liquidez de Pemex, optimizar su perfil de vencimientos y disminuir pasivos y costos financieros. La agencia Moody’s reconoció este plan como un cambio significativo en la estrategia gubernamental hacia Pemex, aunque advirtió que la compañía enfrenta desafíos estructurales que seguirán afectando su flujo de efectivo libre. Moody’s también resaltó la necesidad de contar con más detalles sobre el Fondo de Inversión propuesto para financiar inversiones de capital.




































































































