
Francia anunció que inaugurará un consulado en Groenlandia el próximo 6 de febrero, una medida interpretada por el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, como una ‘señal política’ destinada a fortalecer la presencia del país en ese territorio. Esta decisión surge en un contexto de tensión tras las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió la posibilidad de adquirir la isla autónoma bajo dominio danés, incluso sin descartar el uso de la fuerza militar para ello.
El ministro Barrot explicó que la iniciativa responde al interés de Francia por tener una participación más activa en la región ártica, especialmente después de la visita realizada a Groenlandia por el presidente Emmanuel Macron en 2025. Macron ha criticado duramente las intenciones de Estados Unidos, calificándolas como una violación al derecho internacional y una desviación de la cooperación entre socios tradicionales.
Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, advirtió que cualquier intento estadounidense de tomar control militar de Groenlandia representaría el fin de la alianza de la OTAN, lo cual evidencia la gravedad del escenario. En ese marco, representantes daneses y groenlandeses sostuvieron encuentros en Washington con autoridades estadounidenses para reafirmar los vínculos existentes. La ministra groenlandesa Vivian Motzfeldt declaró que, ante la disyuntiva, su preferencia seguiría siendo mantenerse vinculados a Dinamarca.
Esta apertura del consulado simboliza la intención de Francia por mantener su influencia en el Ártico frente a las presiones geopolíticas, reafirmando la importancia estratégica de Groenlandia en asuntos de seguridad, recursos naturales y equilibrio regional.




































































































